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Cuidado de plantas

Cuidados de la kentia: en tierra y en sustrato mineral

Cómo cuidar una kentia (Howea forsteriana): luz, riego, abono, trasplante y problemas habituales, comparando el cuidado en tierra y en sustrato mineral.

Por Luis González, fundador de Vivert ·

Kentia de hojas arqueadas en un macetero blanco con sustrato mineral de piedra pómez y lava volcánica
Imagen ilustrativa

La kentia (Howea forsteriana) es la palmera de interior por excelencia: hojas largas y arqueadas, un porte elegante y una vida muy larga. Lleva más de un siglo decorando salones, hoteles y recepciones porque aguanta muy bien las condiciones de interior, incluida la poca luz. Crece despacio y pide poco, pero tiene un punto débil claro: sus raíces. En esta guía te contamos cómo cuidarla y, en cada apartado, diferenciamos lo que cambia si la tienes en tierra o en sustrato mineral, que es como trabajamos en Vivert.

Ficha rápida

En tierra En sustrato mineral
Luz Luz indirecta, de media a abundante. Tolera poca luz Igual
Riego Cuando se secan los 3–4 cm superiores Por el depósito, dejándolo unos días vacío antes de rellenar
Abono De primavera a final de verano, cada 4 semanas, abono para palmeras Imprescindible y regular, en dosis bajas
Temperatura 16–24 °C. No por debajo de 10 °C Igual
Trasplante Cada 2–3 años, con mucho cuidado de la raíz El sustrato no se cambia, solo el macetero si se queda pequeño
Plagas Araña roja, cochinilla y mosquitos de la tierra Araña roja y cochinilla. Mosquitos de la tierra, muy raros
Toxicidad No tóxica para mascotas Igual

De dónde viene y por qué importa

La kentia es originaria de la isla de Lord Howe, una pequeña isla entre Australia y Nueva Zelanda, de ahí su nombre científico. Allí crece en zonas protegidas, a la sombra de otros árboles, con un clima suave y sin extremos. Eso explica sus dos grandes virtudes en interior: tolera la sombra y no le gustan los cambios bruscos.

Las kentias de vivero suelen tener varios tallos juntos en la misma maceta, lo que les da un aspecto más frondoso. Cada tallo es una planta. Y como todas las palmeras, solo crece desde el centro: cada tallo saca una hoja nueva desde su yema central. Si esa yema se daña, ese tallo ya no vuelve a crecer.

Luz

En tierra y en mineral, igual. Lo ideal es luz indirecta abundante, cerca de una ventana pero sin sol directo fuerte, que le quema y amarillea las hojas. Una de sus grandes ventajas es que tolera muy bien la luz media y escasa de muchas oficinas, pasillos amplios y recepciones interiores. En esas condiciones crece más despacio, pero mantiene buen aspecto.

Gira el macetero un cuarto de vuelta cada pocas semanas para que crezca equilibrada y no se incline hacia la ventana.

Riego

En tierra: riega cuando se hayan secado los 3 o 4 centímetros superiores de la tierra, hasta que salga agua por el drenaje, y vacía el plato. En verano suele tocar cada 7 a 10 días y en invierno cada dos o tres semanas. La kentia no soporta el encharcamiento: una raíz siempre mojada se pudre y la planta lo muestra con hojas que amarillean desde la base.

En sustrato mineral: se rellena el depósito del macetero y la planta sube el agua por capilaridad, guiándote por el indicador de nivel. Cuando el indicador marque el mínimo, deja el depósito vacío unos días antes de volver a llenarlo: así la raíz se airea. El mineral nunca se compacta ni se encharca, que es justo lo que agradece una palmera.

Si acabas de pasarla de tierra a mineral, las primeras semanas son distintas: se riega desde arriba y el depósito se mantiene al mínimo. Lo explicamos en las 12 semanas de adaptación.

Abono

En tierra: de primavera a final de verano, abono líquido para palmeras o plantas verdes cada cuatro semanas, a la mitad de la dosis que indique el fabricante. Las palmeras son sensibles a la falta de potasio y magnesio, que se nota en hojas viejas con manchas amarillentas: un abono específico para palmeras lo previene. En otoño e invierno, nada.

En sustrato mineral: los minerales no aportan nutrientes por sí mismos, así que la nutrición es imprescindible. Se añade al agua del depósito de forma regular y en dosis bajas; la zeolita del sustrato mineral ayuda a retener nutrientes como el potasio y el magnesio y a irlos cediendo. Cada pocos meses conviene regar abundantemente desde arriba con agua sola para arrastrar las sales acumuladas, que en la kentia se notan enseguida en forma de puntas marrones. En Vivert lo completamos con biofertilizantes naturales que ayudan a la raíz a aprovechar mejor cada aporte.

Temperatura y humedad

En tierra y en mineral, igual. Está a gusto entre 16 y 24 °C y no conviene que baje de 10 °C. Evita las corrientes de aire frío y las salidas directas de calefacción o aire acondicionado.

Tolera la humedad normal de una casa o una oficina, pero con la calefacción fuerte el aire se reseca y aparecen puntas marrones y, a veces, araña roja. Limpiar las hojas con un paño húmedo de vez en cuando ayuda en las dos cosas.

Limpieza y poda

La kentia no se poda como otras plantas. Solo se retiran las hojas completamente secas, cortándolas cerca de la base del tallo. No cortes hojas que todavía estén parcialmente verdes: siguen alimentando a la planta. Y nunca cortes la parte superior de un tallo, porque es por donde crece.

Las puntas secas se pueden recortar con tijera siguiendo la forma de la hoja y dejando un pequeño margen marrón.

Trasplante

En tierra: cada dos o tres años, en primavera, a una maceta solo un poco más grande. Es una palmera de crecimiento lento a la que no le gusta que se manipulen sus raíces, así que el trasplante se hace con el cepellón casi entero y sin separar los tallos.

En sustrato mineral: el sustrato no se degrada ni se compacta, así que no hace falta cambiarlo. Solo se pasa a un macetero mayor cuando las raíces lo llenan, algo que en la kentia tarda años.

De tierra a mineral: hay que retirar toda la tierra posible sin dañar las raíces, con más cuidado que en otras plantas, y acompañarla durante unas 12 semanas. Es normal que en las primeras semanas algunas hojas exteriores amarilleen o se les sequen las puntas mientras forma raíces nuevas. Lo estamos viendo en una palmera de interior que seguimos en nuestro diario, instalada en la oficina de un cliente: sus hojas exteriores acusaron el cambio mientras los brotes del centro seguían sanos, que es lo que importa.

Problemas habituales

Síntoma Causa probable en tierra Causa probable en sustrato mineral
Puntas marrones Aire seco, exceso de abono o agua muy dura Aire seco o acumulación de sales: enjuaga el sustrato
Hojas que amarillean desde la base Exceso de riego Depósito siempre lleno, sin pausas
Hojas viejas con manchas amarillas Falta de potasio o magnesio Igual: revisar la nutrición
Hojas exteriores secas tras el trasplante Daño en las raíces al trasplantar Igual. Normal en las semanas de adaptación
Manchas pálidas o quemadas Sol directo fuerte Igual
Puntitos claros y telillas finas Araña roja (aire seco) Igual
Bolitas blancas o escamas Cochinilla Igual
Mosquitos pequeños Mosquitos de la tierra (esciáridos) Muy raros: no hay materia orgánica donde se críen

Contra la araña roja y la cochinilla funciona bien limpiar las hojas con agua y jabón potásico, repitiendo cada semana hasta que desaparezcan.

Cómo multiplicarla

La kentia no se puede multiplicar por esqueje. Solo se reproduce por semilla, un proceso muy lento que en interior no merece la pena. En tierra y en mineral, igual. Por eso las kentias grandes son relativamente caras: detrás hay muchos años de cultivo en vivero.

Dónde colocarla en una empresa

Por su elegancia, su tolerancia a la poca luz y por no ser tóxica, la kentia es una de las plantas más versátiles para empresas: recepciones, hoteles, salas de reuniones, despachos y zonas de espera, y también centros educativos y espacios con mascotas. Ocupa más a lo ancho de lo que parece, así que conviene dejarle espacio para que sus hojas no rocen al pasar. La tienes en nuestro catálogo de plantas. Si buscas otra planta no tóxica y resistente, mira también la guía de la pachira.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se riega una kentia?

En tierra, cuando se ha secado la capa superior, unos 3 o 4 centímetros: en verano suele ser cada 7 a 10 días y en invierno cada dos o tres semanas. En sustrato mineral con depósito, se rellena cuando el indicador marca el mínimo y se deja unos días vacío antes de volver a llenarlo.

¿Por qué se le ponen marrones las puntas a la kentia?

Las causas más habituales son el aire seco de la calefacción, el exceso de sales por abonar de más y, a veces, el agua muy dura. Las puntas secas se pueden recortar con tijera, dejando un pequeño margen marrón para no herir el tejido verde.

¿La kentia aguanta poca luz?

Sí, es una de las palmeras que mejor tolera la luz media e incluso escasa de muchas oficinas. Con poca luz crece más despacio, pero se mantiene bonita. Lo que no le gusta es el sol directo fuerte, que le quema las hojas.

¿La kentia es tóxica para perros y gatos?

No. Según la ASPCA, la kentia no es tóxica para perros ni gatos. Por eso es una buena opción para recepciones, hoteles, centros educativos y espacios con mascotas.

¿Se puede tener una kentia en sustrato mineral?

Sí. Agradece un sustrato aireado que nunca se encharque, que es justo lo que aporta el mineral. Eso sí, como todas las palmeras, tolera mal que se manipulen sus raíces, así que el trasplante desde tierra hay que hacerlo con especial cuidado y acompañarlo unas 12 semanas.

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