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Cuidado de plantas

Cuidados de la Pachira aquatica: en tierra y en sustrato mineral

Cómo cuidar una pachira o árbol del dinero: luz, riego, abono, poda y problemas habituales, comparando el cuidado en tierra y en sustrato mineral.

Por Luis González, fundador de Vivert ·

Pachira aquatica de troncos trenzados en su maceta de vivero, antes de pasarla a sustrato mineral
Foto real: la pachira que trasplantamos a sustrato mineral para las oficinas de ZBrain Academy, todavía en su maceta de vivero.

La Pachira aquatica, conocida como árbol del dinero o castaño de Guayana, es una de las plantas de interior más agradecidas que existen. Su tronco trenzado y su copa de hojas palmeadas le dan aspecto de pequeño árbol, aguanta bien los descuidos y no es tóxica. Es también una de mis favoritas. En esta guía te contamos cómo cuidarla y, en cada apartado, diferenciamos lo que cambia si la tienes en tierra o en sustrato mineral, que es como trabajamos en Vivert.

Ficha rápida

En tierra En sustrato mineral
Luz Mucha luz indirecta. Tolera luz media Igual
Riego Escaso: cuando se seca la mitad superior Por el depósito, con pausas sin agua más largas que en otras plantas
Abono De primavera a final de verano, cada 3–4 semanas Imprescindible y regular, en dosis bajas
Temperatura 16–24 °C. Nunca por debajo de 10 °C Igual
Trasplante Cada 2–3 años, cambiando la tierra El sustrato no se cambia, solo la maceta si se queda pequeña
Plagas Cochinilla, araña roja y mosquitos de la tierra Cochinilla y araña roja. Mosquitos de la tierra, muy raros
Toxicidad No tóxica para mascotas Igual

De dónde viene y por qué importa

En la naturaleza, la pachira es un árbol de las zonas húmedas de Centroamérica y del norte de Sudamérica, a orillas de ríos y pantanos; de ahí su nombre, aquatica. Allí puede superar los diez metros. Lo que tenemos en casa o en la oficina es un ejemplar joven, normalmente varios troncos trenzados en vivero: cada tronco es una planta.

Lo más importante para cuidarla es fijarse en su base: el tronco se engrosa porque almacena agua. Por eso aguanta muy bien la sequía y, en cambio, sufre con el exceso de riego. Casi todas las pachiras que se estropean en interior lo hacen por regarlas de más.

Luz

En tierra y en mineral, igual. Le gusta mucha luz, pero indirecta: cerca de una ventana luminosa, sin el sol fuerte del mediodía, que le mancha las hojas. Tolera la luz media de muchas oficinas, aunque entonces crece más despacio y con tallos más largos.

Tiende a inclinarse hacia la ventana. Si quieres que crezca recta y con la copa equilibrada, gira la maceta un cuarto de vuelta cada dos o tres semanas. Eso sí, evita moverla de sitio: los cambios de ubicación son la primera causa de caída de hojas.

Riego

En tierra: riega poco y a fondo. Espera a que se haya secado al menos la mitad superior de la tierra, riega hasta que salga agua por los agujeros de drenaje y vacía el plato. En verano suele tocar cada 7 a 10 días y en invierno cada dos o tres semanas, o incluso menos si hace fresco. Ante la duda, mejor esperar un día más.

En sustrato mineral: se rellena el depósito del macetero y la planta sube el agua por capilaridad, guiándote por el indicador de nivel. Con la pachira las pausas son todavía más importantes que con otras plantas: cuando el indicador marque el mínimo, deja el depósito vacío varios días antes de volver a llenarlo. Como guarda agua en el tronco, no lo echará de menos, y la raíz se airea.

Retirada de la tierra de las raíces de una pachira durante su trasplante a sustrato mineral Foto real: limpieza de las raíces de nuestra pachira durante su paso de tierra a sustrato mineral.

Si acabas de pasarla de tierra a mineral, las primeras semanas son distintas: se riega desde arriba y el depósito se mantiene al mínimo. Lo explicamos en las 12 semanas de adaptación.

Abono

En tierra: de primavera a final de verano, abono líquido para plantas verdes cada tres o cuatro semanas, a la mitad de la dosis que indique el fabricante. En otoño e invierno, nada.

En sustrato mineral: los minerales no aportan nutrientes por sí mismos, así que la nutrición es imprescindible. Se añade al agua del depósito de forma regular y en dosis bajas; la zeolita del sustrato mineral ayuda a retener los nutrientes y a irlos cediendo. Cada pocos meses conviene regar abundantemente desde arriba con agua sola para arrastrar las sales acumuladas.

Temperatura y humedad

En tierra y en mineral, igual. Está a gusto entre 16 y 24 °C y no conviene que baje de 10 °C. Es muy sensible a las corrientes de aire frío y a los cambios bruscos: una puerta que se abre a la calle en invierno o una salida de aire acondicionado pueden hacerle soltar hojas en pocos días.

Tolera la humedad normal de una casa o una oficina. Con calefacción fuerte pueden aparecer puntas secas en las hojas; no es grave.

Poda y forma

La pachira admite bien la poda. Si se estira o quieres una copa más densa, corta en primavera los tallos más largos por encima de una hoja: brotarán nuevos tallos por debajo del corte.

No deshagas el trenzado ni lo aprietes. Si alguno de los troncos se seca o se pudre, se puede retirar con cuidado y los demás siguen adelante.

Trasplante

En tierra: cada dos o tres años, en primavera, a una maceta solo un poco más grande y con tierra nueva muy drenante. Una maceta demasiado grande retiene agua de más alrededor de la raíz.

En sustrato mineral: el sustrato no se degrada ni se compacta, así que no hace falta cambiarlo. Solo se pasa a un macetero mayor cuando las raíces lo llenan.

De tierra a mineral: hay que retirar toda la tierra posible sin dañar las raíces y acompañar a la planta durante unas 12 semanas. Lo estamos haciendo con una pachira instalada en las oficinas de ZBrain Academy, y puedes seguirla en su diario de adaptación, con fotos de cada paso.

Macetero con depósito de autorriego preparado con sustrato mineral e indicador de nivel de agua, junto a la pachira Foto real: el macetero con depósito de autorriego, ya preparado con el sustrato mineral, antes de colocar la pachira.

Problemas habituales

Síntoma Causa probable en tierra Causa probable en sustrato mineral
Caída de hojas sanas Cambio de sitio, corriente de aire o frío Igual. También es normal en las primeras semanas tras el trasplante
Hojas amarillas Exceso de riego o falta de luz Depósito siempre lleno, sin pausas, o falta de nutrientes
Tronco blando en la base Podredumbre por exceso de agua Raíz encharcada, sobre todo si se llena el depósito demasiado pronto tras el trasplante
Manchas marrones en las hojas Sol directo fuerte Igual
Puntas secas Aire muy seco o calefacción Aire seco o acumulación de sales: enjuaga el sustrato
Mosquitos pequeños Mosquitos de la tierra (esciáridos) Muy raros: no hay materia orgánica donde se críen
Bolitas blancas algodonosas Cochinilla Igual
Telillas finas y puntitos claros Araña roja (aire seco) Igual

Contra la cochinilla y la araña roja funciona bien limpiar las hojas con agua y jabón potásico, repitiendo cada semana hasta que desaparezcan.

Cómo multiplicarla

Se reproduce por esqueje de tallo en primavera o verano: corta un trozo de tallo con varias hojas y ponlo en agua o directamente en sustrato mineral húmedo, con luz indirecta. Enraíza despacio, en varias semanas. Lo que no se consigue fácilmente en casa es el tronco engrosado y trenzado: eso es fruto de años de cultivo en vivero.

Dónde colocarla en una empresa

Por ser no tóxica, resistente y de porte compacto, la pachira es de las plantas más versátiles para empresas: recepciones, zonas de espera, restaurantes, hoteles, comedores y centros educativos. Elige un sitio luminoso, sin corrientes ni salidas de aire, y en el que no haya que moverla. La tienes en nuestro catálogo de plantas. Si te interesa cómo cuidamos otras plantas, mira también la guía de la Monstera deliciosa.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se riega una pachira?

Menos de lo que parece. En tierra, cuando se ha secado al menos la mitad superior del sustrato: en verano suele ser cada 7 a 10 días y en invierno cada dos o tres semanas. En sustrato mineral con depósito, se rellena cuando el indicador marca el mínimo y se deja varios días vacío antes de volver a llenarlo.

¿Por qué se le caen las hojas a mi pachira?

Casi siempre por un cambio: de sitio, de luz, de temperatura o una corriente de aire. La pachira reacciona a los cambios soltando hojas, sobre todo en las primeras semanas en un sitio nuevo. Si además el tronco se ablanda, la causa es exceso de agua.

¿La pachira es tóxica para perros y gatos?

No. Según la ASPCA, la Pachira aquatica no es tóxica para perros ni gatos, por eso es una de las mejores opciones para hogares con mascotas, colegios, comedores y restaurantes.

¿Por qué se pone blando el tronco de la pachira?

Es la señal típica de podredumbre por exceso de riego. La base del tronco guarda agua y, si la raíz está encharcada mucho tiempo, empieza a pudrirse. Hay que dejar de regar, revisar las raíces y, si un tronco del trenzado está perdido, retirarlo.

¿Se puede tener una pachira en sustrato mineral?

Sí, y es una muy buena candidata: como guarda agua en el tronco, agradece un riego controlado que nunca la encharque. Si viene de tierra, necesita unas 12 semanas de adaptación tras el trasplante.

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